JÍBARO
Familia Lingüística: Jíbaro
Autodenominación: Mayna, Shiwiar

 


UBICACIÓN GEOGRÁFICA:

DEPARTAMENTO PROVINCIA DISTRITO
LORETO LORETO TROMPETEROS
LORETO LORETO TIGRE

Ríos: Tigre, Corrientes y Macusari.

INFORMACIÓN DEMOGRÁFICA:

POBLACIÓN CENSADA

TOTAL      HOMBRES  MUJERES 
52 27 25

Indice de masculinidad : 108,0
Número de comunidades : 2


POBLACION CENSADA POR SEXO Y GRUPOS DE EDAD


El censo de 1993 registra únicamente 52 individuos para este grupo, omitiéndose importantes asentamientos. Todas las estimaciones de población, efectuadas desde inicios de sétima década, asignan a este grupo un contingente que fluctúa entre 800 y 2000 personas.Seymour-Smith en un estudio sobre los jíbaros del río Corrientes (1988:82) señala que sus registros demográficos indican un total de 1200 personas concentradas mayoritariamente en cuatro comunidades y algunos núcleos de población dispersa.

El promedio poblacional para estas comunidades es de 200 personas, teniendo la mayor de ellas un total de 450 individuos y la más pequeña sólo 100 personas.

La única comunidad jíbara censada presenta un índice de masculinidad de 108,0. El 40,4% de la población censada es menor de 15 años y no se registran casos de personas de 64 años de edad o más. La tasa bruta de mortalidad es muy alta (115,38).


SÍNTESIS HISTÓRICA:

Con anterioridad al contacto europeo, los incas Túpac Yupanqui y Huayna Cápac intentaron extender su dominio desde Los Andes sobre la región de las sociedades jíbaras de las que los shiwiar-jíbaro forman parte. Las primeras expediciones y fundaciones españolas datan de 1549 y las más importantes son las de Alonso de Mercadillo, Hernando de Benavente y Salinas de Loyola. El objetivo de los primeros colonizadores se centró en la explotación de los depósitos de oro descubiertos en la región, la cual desarrollaron con la esclavización de los indígenas.

En respuesta a este antisocial sistema, se produjo la gran rebelión jíbara de 1599, perdiendo los españoles el control sobre la región por muchos años. La orden jesuita inició hacia 1600 una serie de intentos por ingresar a territorio jíbaro, que en su mayoría tuvieron resultados desastrosos. En 1704, se les prohibió continuar con la labor misionera entre estas poblaciones.Posteriormente, al ser expulsados por la Corona, se perdió el poco avance evangelizador logrado en la zona del Alto Morona.La Guerra de la Independencia en el siglo XIX interrumpió la acción misionera en la selva y los jíbaros quedaron fuera de contacto hasta mediados de siglo.

El auge del caucho a fines del siglo XIX no afectó a los jíbaros ya que los patrones no lograron encontrar puntos de apoyo dentro del territorio de estos grupos, no pudiendo sobrepasar las fronteras, donde se realizaba un intercambio de productos.

A inicios del siglo XX, las relaciones entre los grupos jíbaros y los colonos blanco-mestizos eran aún de gran hostilidad. Sin embargo, a partir de 1940, lograron establecerse patrones en la zona, los que hacía 1960 ya habían alcanzado un grado considerable de control sobre el trabajo nativo, desplazando en la espera política a los jefes indígenas quienes -hasta ese entonces- habían sido los intermediarios entre la actividad económica comunal y la de otros grupos. Tras la guerra entre Perú y Ecuador en 1941, la presencia de las autoridades civiles y militares se incrementó en la región lo que llevó a una mayor erosión del papel tradicional del jefe político nativo.

Desde 1960, se hicieron presentes en el territorio de los shiwiar dos grandes fuerzas adicionales de cambio: las compañías petroleras y los misioneros. La instalación de campamentos petroleros en el territorio tradicional ha llevado a una mayor interacción con la población blanco-mestiza y al establecimiento de relaciones de dependencia en aquellos casos donde las viviendas tradicionales se han mantenido cerca a estos establecimientos. Por otra parte, la presencia de estas compañías representan para los nativos una alternativa a la comercialización de sus productos y a la obtención de mejores jornales.

En el contexto de crisis de la sociedad nativa por los procesos anteriormente descritos, el ILV ha tenido un marcado éxito en convertir a esta sociedad a la religión evangélica. Surge bajo el patrocinio de esta institución misionera una nueva forma de jefatura, la del maestro bilingüe, alrededor del cual se organizan las nuevas comunidades.


ORGANIZACIÓN SOCIAL:

Los jíbaros shiwiar presentan una regla de descendencia de tipo bilateral y se reconocen como cualitativamente iguales tanto las relaciones del lado del padre como las del lado de la madre. La terminología de parentesco es de tipo dravidio con tendencia a colocar la carga de la consanguinidad sobre los parentescos femeninos y la carga de la afinidad en las relaciones entre individuos masculinos. Este sistema terminológico implica la práctica del matrimonio entre primos cruzados -con la hija del hermano de la madre o con la hija de la hermana del padre.

Sin embargo, los shiwiar combinan muchas formas de estrategia matrimonial que van desde matrimonio entre primos cruzados y el intercambio de hermanas hasta el matrimonio con mujeres no emparentadas. Así, si la unión entre primos cruzados puede ser el ideal, las uniones reales varían entre un "casarse lejos" y un "casarse cerca". La regla de residencia posmatrimonial es uxorilocal -vivir en el territorio de los parientes de la esposa.

Sin embargo, cuando es posible los hombres emparentados patrilinealmente, que normalmente serían separados debido a esta regla de residencia, tratan de permanecer juntos casándose dentro de una misma comunidad o rompiendo con dicha regla y trayendo a sus esposas a vivir cerca o con la familia del hombre. De hecho, en este sistema son dichos parientes patrilineales quienes constituyen el núcleo del grupo residencial. Existe el matrimonio poligínico y se practica el levirato o matrimonio con la esposa del hermano difunto.


ACTIVIDADES ECONÓMICAS:

La economía de este grupo depende de la horticultura de roza y quema, la caza y la pesca. Las principales especies cultivadas son la yuca, el plátano, el maíz, el algodón y el tabaco. La crianza de aves y animales menores se ha extendido entre las familias. Venden a los regatones algunos productos agrícolas como el maíz, el maní y el frijol. Asimismo trabajan en la extracción de madera y en las actividades de exploración y explotación petrolera para las empresas que operan en el territorio tradicional del grupo.



INFRAESTRUCTURA DE SERVICIOS:

Educación:

POBLACIÓN CENSADA DE CINCO AÑOS Y MÁS,
SEGÚN NIVEL DE EDUCACIÓN


Para el reducido volumen de población jíbara censada en 1993, se registra 49% de analfabetismo entre quienes tienen cinco años de edad y más.

Se evidencia un bajo nivel educativo entre dicha población: 46% sólo estudió la educación primaria, en tanto que un porcentaje similar no posee nivel alguno de instrucción. Únicamente una persona cuenta con estudios secundarios y otra con estudios superiores. Los maestros que imparten la enseñanza primaria son en su mayoría mestizos.

· Personal e Infraestructura de Salud:

MÉDICO/ ENFERMERA SANITARIO PROMOTOR CENTRO SALUD POSTA MÉDICA POSTA SANITARIA
- - 2 - - 1

· Registro civil:

TOTAL COMUNIDADES REGISTRO CIVIL
SÍ EXISTE NO EXISTE
TOTAL FUNCIONA NO FUNCIONA
2 1 1 - 1


ORGANIZACIONES INDÍGENAS:

No se tiene información que corrobore que las comunidades de este grupo estén participando de organizaciones federativas.


SITUACIÓN DE VULNERABILIDAD:

Por su relativamente reducida población, la escasa cobertura de servicios de salud con la que cuenta y por encontrarse en una área de explotación petrolera, puede considerarse a este grupo en una situación de vulnerabilidad media.